Descubre Uruapan: cascadas, aguacates y volcanes
Guía de viaje · contenido editorialCañones verdes, agua que retumba y plantaciones de aguacate hasta donde alcanza la vista: Uruapan, en las tierras altas de Michoacán, se considera la capital mundial del aguacate. Un viaje a Uruapan te lleva a manantiales, paisajes volcánicos y a la cultura de los purépechas.
Un lugar en flor
El nombre proviene de la lengua de los purépechas y suele interpretarse como «lugar donde siempre hay flores». El franciscano Juan de San Miguel fundó el asentamiento español hacia 1533 y lo organizó en barrios alrededor de pequeñas capillas. Una de ellas, la Huatápera, se considera uno de los hospitales más antiguos de América y hoy alberga un museo de artesanía indígena. Desde hace siglos, Uruapan es conocida por sus trabajos de laca, en los que cuencos y baúles de madera se decoran con motivos de colores brillantes. En la actualidad, la economía gira casi por completo en torno al aguacate, que desde aquí se exporta a todo el mundo.
Qué ver en Uruapan
El orgullo de la ciudad, un jardín de selva verde a pocas cuadras del centro, es el Parque Nacional Barranca del Cupatitzio. Aquí nace el río Cupatitzio, que se precipita entre cascadas, puentes y rápidos por un frondoso cañón. Pequeños puestos venden trucha y jugos recién exprimidos. A unos diez kilómetros al sur, el río se despeña unos 40 metros en la cascada La Tzaráracua. En el centro, la Plaza Morelos, la Huatápera y el mercado con sus puestos invitan a pasear. Algunas comunidades en las afueras, como Jicalán y Caltzontzin, tienen una fuerte impronta purépecha y conservan sus propias fiestas.
Comer en Uruapan
Por supuesto, el aguacate es el protagonista, ya sea como guacamole, sobre tostadas o en ensalada. También son típicos de Michoacán las carnitas, carne de cerdo cocida lentamente en cazo de cobre, las corundas —tamales triangulares— y el caldo churipo. En el Mercado de Antojitos, junto a la plaza principal, los vecinos cenan tacos, pozole y buñuelos. Si te gusta el café, en Uruapan también encontrarás pequeñas tostadurías que trabajan con granos de la región.
Arte en laca y Domingo de Ramos
Los trabajos de laca de Uruapan, llamados maque en español, se elaboran con un laborioso trabajo manual: sobre la madera se aplica una pasta de tierra, aceite y grasa de insecto; después se graban los motivos y se rellenan de color. En los talleres del centro y sus alrededores se puede ver el proceso. El momento álgido del año es el Tianguis Artesanal del Domingo de Ramos, uno de los mercados de artesanía más grandes de México, en el que comunidades de todo Michoacán ofrecen cerámica, textiles, cobre y tallas de madera en la plaza principal. Al mismo tiempo se celebra un concurso de los trajes indígenas más hermosos.
Excursiones, cómo llegar y seguridad
Un clásico es la excursión al Paricutín, un volcán que surgió en 1943 en un campo de maíz y que en nueve años sepultó bajo la lava el pueblo de San Juan Parangaricutiro. Del suelo negro aún sobresale la torre de la iglesia; las caminatas y los paseos a caballo parten de Angahuan. También Pátzcuaro, con su lago, queda al alcance. Uruapan cuenta con un pequeño aeropuerto, pero Morelia tiene mejores conexiones; los autobuses de larga distancia unen la ciudad con Guadalajara y la Ciudad de México. Michoacán se ve afectado por conflictos entre grupos criminales, y las recomendaciones de viaje del Ministerio de Exteriores alemán aconsejan extremar la precaución. Conviene informarse con antelación, viajar por carretera solo de día y optar por excursiones organizadas. La mejor época para viajar es de octubre a mayo; a principios de noviembre, la región celebra de forma impresionante el Día de Muertos.
