Región · Nivel 2

Tlaxcala

3984 lugares en Tlaxcala, repartidos en 12 ciudades con página propia.

País
México
Ciudades
12
Asignación
por coordenadas
§ 3

Tlaxcala: el estado más pequeño de México

Guía de viaje · contenido editorial

Unas vacaciones en Tlaxcala te llevan al estado más pequeño de México, que desempeñó un papel sorprendentemente importante en la historia del país. Entre la capital colonial, los coloridos murales de Cacaxtla y el volcán La Malinche, podrás descubrir un tranquilo altiplano alejado de los grandes flujos turísticos.

Ubicación y paisaje

Tlaxcala se encuentra a más de 2200 metros de altitud en el altiplano central, a unas dos horas al este de la Ciudad de México y justo al norte de Puebla. El paisaje está marcado por campos de agave y de maíz, bosques de pinos y antiguas haciendas. Al sur se alza el volcán extinto La Malinche, de unos 4400 metros de altura, que se puede ascender sin equipo de escalada y es una montaña muy popular para entrenar antes de afrontar cumbres más altas.

La ciudad de Tlaxcala y su historia

Los tlaxcaltecas resistieron durante mucho tiempo al Imperio azteca y en 1519 se aliaron con Hernán Cortés, lo que contribuyó de forma decisiva a la caída de Tenochtitlan. A cambio, Tlaxcala recibió privilegios especiales bajo el dominio español. La capital, oficialmente Tlaxcala de Xicohténcatl, es una de las primeras fundaciones españolas en tierra firme. El convento franciscano, con su artesonado mudéjar de madera, es uno de los más antiguos de América, y en el Palacio de Gobierno los murales de gran formato de Desiderio Hernández Xochitiotzin narran la historia de la región. Un poco más arriba se alza la Basílica de Ocotlán, una de las iglesias barrocas más suntuosas de México, con fachada blanca y torres de ladrillo rojo.

Qué ver en Tlaxcala

El sitio arqueológico de Cacaxtla es famoso por sus murales excepcionalmente bien conservados, de los siglos VII a IX, que muestran una batalla y figuras con atributos de jaguar y de ave; un gran techo protege el conjunto. Muy cerca se encuentra Xochitécatl, con una pirámide circular. Huamantla, un Pueblo Mágico, es conocido por la noche en que nadie duerme: en agosto se extienden por las calles kilométricas alfombras de aserrín teñido y flores, y después sigue una suelta de toros similar a la de Pamplona. De junio a agosto, millones de luciérnagas iluminan el bosque de Nanacamilpa, un espectáculo que se puede ver en recorridos nocturnos guiados. Apizaco, la ciudad más grande, surgió como nudo ferroviario en la línea de la Ciudad de México a Veracruz y cuenta con un pequeño museo del ferrocarril. Santa Ana Chiautempan es conocida por sus tejidos de lana y sarapes, y Zacatelco y Ocotlán por sus fiestas religiosas. En los alrededores de Tlaxco, al norte, se pueden visitar antiguas haciendas pulqueras, algunas de las cuales hoy reciben huéspedes.

Gastronomía, cómo llegar y mejor época para viajar

En Tlaxcala el pulque todavía se elabora en haciendas, y la cocina incluye los mixiotes, carne cocida en penca de agave, las tlatlapas, una sopa de frijoles, y los escamoles. Calpulalpan, al oeste, es considerada la capital del pulque. El estado no tiene aeropuerto propio; los más cercanos son los de Puebla y la Ciudad de México. Hay autobuses que conectan Tlaxcala con ambas ciudades. La mejor época para viajar va de octubre a mayo, cuando el cielo está despejado y se ven con claridad La Malinche, el Popocatépetl y el Iztaccíhuatl. Para ver las luciérnagas, en cambio, los meses de verano son ideales, cuando el inicio de la temporada de lluvias mantiene húmedo el bosque. Por la altitud, las noches pueden ser frescas durante todo el año, y en invierno incluso heladas.