Descubre Aomori: Nebuta, Jōmon y Hakkōda
Guía de viaje · contenido editorialEnormes guerreros luminosos, demonios y dragones de papel y alambre, arrastrados por multitudes que bailan y gritan «¡Rassera!»: en agosto, Aomori pertenece al festival Nebuta. Un viaje al extremo norte de Honshū ofrece además uno de los asentamientos más antiguos de Japón, arte moderno, marisco fresco y montañas cubiertas de nieve profunda.
El festival Nebuta y Wa Rasse
Del 2 al 7 de agosto, unas veinte grandes carrozas Nebuta recorren el centro de la ciudad, cada una de varios metros de altura e iluminada desde dentro con cientos de lámparas. Las figuras proceden de mitos, del kabuki y de la historia, y maestros especializados tardan meses en construirlas. Las acompañan tamborileros, flautistas y los bailarines haneto, en cuyo baile puede participar cualquiera con la vestimenta adecuada. La última noche, las carrozas premiadas cruzan la bahía sobre barcos, con fuegos artificiales de fondo. Si vienes en otra época del año, podrás ver algunas de estas joyas en el museo Wa Rasse, junto a la estación, un edificio con lamas de acero rojas.
Qué ver en Aomori
En las afueras se encuentra el yacimiento de Sannai-Maruyama, uno de los mayores asentamientos de la cultura Jōmon, habitado hace unos 5000 años. Casas semisubterráneas reconstruidas, una casa comunal alargada y una torre hecha con seis gigantescos troncos de castaño dan una idea de la vida en la aldea; desde 2021 el lugar forma parte del Patrimonio Mundial de la UNESCO como uno de los sitios Jōmon del norte de Japón. Justo al lado se alza el Museo de Arte de la Prefectura, obra de Jun Aoki, famoso por la figura blanca de un perro de ocho metros de altura, «Aomori-ken», de Yoshitomo Nara, natural de la prefectura, y por los enormes decorados de Marc Chagall para el ballet «Aleko». En el puerto está el antiguo ferri Hakkōda-Maru, que hasta la apertura del túnel Seikan transportaba trenes a Hokkaidō.
Comer en Aomori
En el mercado de pescado de Furukawa, cerca de la estación, puedes montarte tú mismo tu cuenco de arroz con el nokke-don: con cupones compras en distintos puestos atún, huevas de salmón, vieiras o erizo de mar. La bahía de Mutsu es una de las principales zonas de moluscos de Japón, y las vieiras a la parrilla con miso y huevo se convierten en kaiyaki-miso. Aomori es además la prefectura de las manzanas, y en el centro comercial A-Factory, junto al puerto, se elabora sidra. Por la noche, los izakaya de la calle Shinmachi sirven sake y, en invierno, jappa-jiru, una sopa contundente de bacalao con vísceras y verduras.
Hakkōda y onsen
Al sur de la ciudad se elevan las montañas Hakkōda, en invierno una de las zonas con más nieve del mundo. Un teleférico lleva a esquiadores y senderistas hasta laderas con abetos cubiertos de hielo; en otoño, el follaje se tiñe de rojo y dorado. A sus pies está Sukayu Onsen, con un gran baño mixto de madera, y en la costa, al este de la ciudad, la localidad balnearia de Asamushi Onsen, cuyas posadas dan directamente a la bahía de Mutsu. El desfiladero de Oirase y el lago Towada se pueden visitar en una excursión de un día.
Cómo llegar y mejor época para viajar
El Tōhoku Shinkansen cubre el trayecto de Tokio a Shin-Aomori en algo más de tres horas, y desde allí son solo unos minutos hasta el centro. El aeropuerto de Aomori ofrece vuelos nacionales. La mejor época es el verano, con el festival Nebuta, seguido del otoño. Si te gusta la nieve, ven en enero o febrero; Aomori se considera una de las grandes ciudades con más nieve del mundo.

