Descubre Murcia: catedral, huerta y tapas
Guía de viaje · contenido editorialMurcia es una de esas ciudades que incluso muchos conocedores de España aún no han visitado, aunque ofrece una de las fachadas barrocas más bellas del país y una cultura de tapas que no tiene nada que envidiar a Sevilla. La capital de la región del mismo nombre se extiende en medio de la huerta, una enorme huerta de hortalizas. Viajar a Murcia es una escapada a la España más auténtica.
Una fundación árabe a orillas del Segura
En el año 825, el emir Abderramán II fundó la ciudad de Mursiya a orillas del río Segura. Los árabes crearon un ingenioso sistema de acequias y norias que sigue regando la huerta hasta hoy. En 1243 Murcia pasó a manos de Castilla, y en el siglo XVIII la producción de seda y la agricultura aportaron tanta prosperidad que la ciudad se llenó de iglesias y palacios barrocos. Hoy la región es una de las mayores productoras de hortalizas y frutas de Europa.
Qué ver en Murcia
La catedral de Santa María, en el barrio de La Catedral, tiene una magnífica fachada barroca y uno de los campanarios más altos de España; en su interior se esconde la capilla gótica de los Vélez. Justo enfrente se alza el moderno edificio del Ayuntamiento de Rafael Moneo, concebido deliberadamente como un diálogo con la catedral. El Real Casino, un club de caballeros del siglo XIX, reúne un patio neomudéjar, una biblioteca de estilo inglés y un fastuoso salón de baile; merece la pena recorrerlo. El Museo Salzillo exhibe los pasos procesionales de Francisco Salzillo, el gran escultor del barroco español. En las afueras, sobre una colina, se encuentra el Santuario de la Fuensanta, lugar de peregrinación dedicado a la patrona de la ciudad.
Tapas, verduras y fiestas
Los restaurantes de Murcia viven de la huerta: zarangollo de calabacín y huevo, ensalada murciana con tomate, atún y aceitunas, michirones, un guiso de habas, y pastel de carne, un hojaldre relleno de carne picada y huevo que se vende en cada esquina. Una especialidad local son las marineras, rosquillas con ensaladilla rusa y una anchoa encima. Las plazas de Santa Catalina y de las Flores, así como las callejuelas en torno a San Juan y San Lorenzo, son los mejores lugares para ir de tapas. En primavera, Murcia celebra las Fiestas de Primavera con el Bando de la Huerta, cuando la ciudad desfila por las calles con trajes típicos, y el Entierro de la Sardina, un desfile que termina con la quema de una sardina gigante. Gracias a las tallas de Salzillo, la Semana Santa murciana es una de las más importantes de España.
Barrios y zonas verdes
Al sur del río se encuentra El Carmen, un antiguo barrio obrero con la estación de tren y bares muy animados. A orillas del Segura, un largo paseo conduce a varios parques, y desde el Malecón, un antiguo dique contra las crecidas, se contempla la huerta. Al sur del municipio se extiende el Parque Regional de El Valle y Carrascoy, con rutas de senderismo, y en El Palmar muchas familias viven en urbanizaciones más recientes.
Cómo moverse y cuándo ir
El aeropuerto Región de Murcia (RMU) está a unos 25 kilómetros al sur; como alternativa, Alicante también es de fácil acceso. Desde hace algunos años, un tren de alta velocidad une Murcia con Madrid. En la ciudad circulan autobuses y un tranvía hacia los barrios del norte, como Churra. Las mejores épocas para viajar son la primavera y el otoño: en verano, Murcia supera con regularidad los 40 grados. Desde aquí puedes hacer excursiones al Mar Menor, a Cartagena o a las zonas vinícolas de Jumilla y Bullas.












