Jiangsu: jardines, canales y la antigua capital Nanjing
Guía de viaje · contenido editorialJiangsu es la tierra de los canales, los lagos y los jardines de eruditos, y una de las provincias más prósperas de China. Viajar a Jiangsu significa moverse entre la antigua ciudad imperial de Nanjing, los jardines de Suzhou y las ciudades de agua del Gran Canal, separadas por apenas unos minutos en tren de alta velocidad.
Paisaje en el delta del Yangtsé
La provincia es casi completamente llana y se extiende por la desembocadura del Yangtsé y junto al mar Amarillo. Más de una sexta parte de su superficie es agua: el enorme lago Taihu en el sur, el lago Hongze en el norte y una densa red de ríos y canales. El Gran Canal, el sistema de vías navegables artificiales más largo del mundo y Patrimonio Mundial de la UNESCO, atraviesa Jiangsu de norte a sur y conecta ciudades como Yangzhou, Zhenjiang, Changzhou, Wuxi y Suzhou. En el norte, alrededor de Xuzhou, la tierra se vuelve más seca y abundan los campos de trigo.
Qué ver en Jiangsu
Nanjing fue capital de China en varias ocasiones, la última durante la República. La muralla de la ciudad de época Ming es una de las más largas que se conservan en el mundo; en la Montaña Púrpura se encuentran el mausoleo de Sun Yat-sen y la tumba Ming de Xiaoling. El memorial de la masacre de Nanjing de 1937 recuerda de forma estremecedora la ocupación japonesa. Suzhou es famosa por sus jardines clásicos, entre ellos el Jardín del Administrador Humilde y el Jardín del Maestro de las Redes, cuyos pabellones, rocas y estanques reproducen paisajes enteros en miniatura. Cerca se encuentran las ciudades de agua de Zhouzhuang y Tongli, y en el límite con Shanghái, el centro industrial de Kunshan con su localidad de canales, Qiandeng. Wuxi, a orillas del lago Taihu, ofrece el Gran Buda de Lingshan y los cerezos en flor de Yuantouzhu. Yangzhou brilla con el Lago Oeste Esbelto y los jardines de mercaderes de la era del comercio de la sal. Changzhou, con el templo Tianning y su pagoda de unos 150 metros de altura, es una parada que merece la pena, y Nantong alberga el primer museo público fundado por un chino.
Cultura, seda e historia
Desde la dinastía Song, esta región se conoce como la «tierra del pescado y el arroz». La seda de Suzhou, el bordado, la ópera kunqu y el arte narrativo pingtan tienen aquí su origen. Zhenjiang, a orillas del Yangtsé, es conocida por su vinagre negro y cuenta con el templo Jinshan, un importante lugar budista. Nantong, en la desembocadura del Yangtsé, fue uno de los primeros centros de la industria textil moderna. Hoy las ciudades de Jiangsu figuran entre los polos industriales más productivos del país, desde los semiconductores hasta la ingeniería mecánica.
Comer y beber
La cocina Huaiyang de Yangzhou y Huai'an es una de las ocho grandes cocinas de China y destaca por su fino corte y sus sabores suaves. Son típicas las albóndigas «cabeza de león», el arroz frito al estilo de Yangzhou y el caldo con tofu cortado en finísimas tiras. Nanjing es famosa por el pato salado y la sopa de sangre de pato, Wuxi por las costillas dulces y los pequeños xiaolongbao, y Suzhou por el pescado mandarín en forma de ardilla. En otoño, los cangrejos peludos del lago Yangcheng están en todas las cartas, acompañados de té verde Biluochun de la montaña Dongting. Entre Suzhou, Wuxi y Changzhou circulan trenes de alta velocidad con gran frecuencia, de modo que es fácil combinar varias ciudades en un solo día.
Cómo llegar y mejor época para viajar
La mayoría de los destinos de Jiangsu se alcanzan cómodamente en tren de alta velocidad desde Shanghái: Suzhou en unos 25 minutos y Nanjing en algo más de una hora. Nanjing cuenta además con un aeropuerto internacional. La mejor época para viajar son la primavera y el otoño; en verano hace un calor húmedo y sofocante, y en junio llueve mucho.








