Descubre Numazu: puerto pesquero, vistas al Fuji y anime
Guía de viaje · contenido editorialTemprano por la mañana, en Numazu se subastan las capturas del día y, en los días despejados, el Fuji se alza sobre el puerto con su cima blanca. Un viaje a Numazu, en el límite entre la bahía de Suruga y la península de Izu, te lleva a probar pescado fresco, a playas bordeadas de pinos, a una residencia imperial de verano y a los escenarios de un popular anime.
El puerto de Numazu
El corazón de la ciudad late en el puerto pesquero. Alrededor del mercado se suceden decenas de restaurantes que sirven kaisen-don, boles de arroz con sashimi, con jurel, gambas y pescados de aguas profundas de la bahía de Suruga, la más profunda de Japón. La compuerta Byuo, un enorme dique contra los tsunamis, tiene un mirador desde el que se ve el puerto, la bahía y, al fondo, el Fuji. Justo al lado, el acuario de aguas profundas Numazu Port exhibe celacantos disecados, considerados fósiles vivientes, y animales de las grandes profundidades. Si buscas pescado como recuerdo, encontrarás himono: Numazu es el principal centro de producción de jurel seco de Japón.
Qué ver en Numazu
A lo largo de la costa se extiende Senbon Matsubara, un bosque de pinos de varios kilómetros de largo que, según la leyenda, plantó un monje para proteger los campos del viento y la sal. El poeta Wakayama Bokusui vivió aquí y se implicó en la conservación de los pinos; un pequeño museo lo recuerda. El Parque de la Villa Imperial fue, desde 1893, residencia de verano de la familia imperial; en sus edificios de madera con jardines frente al mar se puede imaginar cómo era la vida en la corte. Frente a la costa de Uchiura se encuentra la pequeña isla de Awashima, con un parque marino donde se ven delfines y pingüinos.
Numazu en el anime
Desde 2016, muchos visitantes jóvenes llegan por «Love Live! Sunshine!!», una serie de anime sobre un grupo de chicas de Uchiura, un pueblo pesquero al sur de la ciudad. Hay autobuses pintados con los personajes, tiendas con pósteres en el escaparate y fans que recorren los escenarios, del paseo marítimo al puerto. La ciudad ha sabido aprovechar el fenómeno, así que también te cruzarás con los personajes en las tapas de alcantarilla y en los carteles de las estaciones.
Comer en Numazu
Además del sashimi fresco y el himono, en primavera y otoño son una especialidad los sakura-ebi, diminutas gambas rosadas de la bahía de Suruga, fritas en kakiage o crudas sobre arroz. En el centro, alrededor de la estación, hay izakayas donde se come oden al estilo de Shizuoka, cocido en caldo oscuro y espolvoreado con harina de pescado, acompañado de té verde de la prefectura.
Cómo llegar, excursiones y mejor época para viajar
Desde Tokio se toma el shinkansen hasta Mishima y de allí, en pocos minutos, la línea Tōkaidō hasta Numazu. Los autobuses conectan con el puerto y continúan hacia la península de Izu, por ejemplo hasta los onsen de Shuzenji o la costa oeste. La mejor época es de octubre a mayo, cuando el aire está limpio y el Fuji se deja ver con más frecuencia; en invierno el clima es suave. En verano, las playas y los fuegos artificiales atraen visitantes, pero la montaña suele esconderse entre la neblina.

