Descubre Lyon: traboules, bouchons y dos ríos
Guía de viaje · contenido editorialLyon presume de ser la capital de la gastronomía, y después de una noche en un bouchon casi nadie le lleva la contraria. La tercera ciudad de Francia se alza en la confluencia del Ródano y el Saona, entre dos colinas, y conserva un casco antiguo renacentista que figura entre los más extensos de Europa. Una escapada a Lyon es un viaje pensado para amantes de la buena mesa, aficionados a la arquitectura y paseantes.
De Lugdunum a la ciudad de la seda
En el 43 a. C. los romanos fundaron en la colina de Fourvière la ciudad de Lugdunum, que pronto se convirtió en capital de la Galia; aquí nació el emperador Claudio. Los dos teatros romanos de la ladera se utilizan en verano para el festival Nuits de Fourvière. En los siglos XV y XVI, las ferias y los bancos enriquecieron a Lyon, y los comerciantes italianos levantaron las suntuosas casas del casco antiguo. A partir del siglo XVI, la ciudad se convirtió en la capital de la seda: en la colina de la Croix-Rousse miles de canuts tejían en telares Jacquard, y sus levantamientos del siglo XIX pasaron a la historia del movimiento obrero. También el cine tiene aquí su origen: los hermanos Lumière rodaron en Lyon en 1895 una de sus primeras películas.
Qué ver en Lyon
La basílica de Notre-Dame de Fourvière, con su fastuoso interior de mosaicos, domina la ciudad y se alcanza en funicular; desde la terraza, con buen tiempo, se ve hasta el Mont Blanc. Abajo, en el distrito 5, se encuentra el Vieux Lyon con la catedral de Saint-Jean y los traboules, pasadizos ocultos que atraviesan casas y patios interiores para conectar una calle con otra; algunos son de acceso público, como la Tour Rose. En la península entre los dos ríos, la Presqu'île (distrito 2), están la enorme place Bellecour con la estatua ecuestre de Luis XIV, la place des Terreaux con el ayuntamiento y la fuente de Bartholdi (distrito 1) y el Musée des Beaux-Arts, uno de los museos de arte más importantes de Francia. En el extremo sur de la península se alza el Musée des Confluences, un edificio futurista de vidrio y acero dedicado a las ciencias naturales y la etnología.
Barrios: Croix-Rousse, Presqu'île y Part-Dieu
La colina de la Croix-Rousse, en los distritos 1 y 4, fue el barrio de los tejedores de seda; sus altos edificios con grandes ventanales daban cabida a los telares. Hoy hay pequeñas tiendas, un bonito mercado en el bulevar y enormes murales como la Fresque des Canuts. El distrito 3, con el barrio de negocios de Part-Dieu y el mercado cubierto del mismo nombre, es moderno; el 6, con el Parc de la Tête d'Or, uno de los mayores parques urbanos de Francia y con zoo gratuito, es burgués y elegante. En el distrito 7, alrededor de la Guillotière, el ambiente es multicultural y estudiantil, y en las orillas del Ródano hay paseos y bares en barcazas donde apetece quedarse un rato. En el distrito 8, el Institut Lumière recuerda a los inventores del cine.
Comer en Lyon: bouchons y Paul Bocuse
Un bouchon es una taberna tradicional lionesa con manteles de cuadros y cocina contundente: saucisson brioché, un embutido envuelto en brioche; quenelles de brochet, albóndigas de lucio en salsa de cangrejo; tablier de sapeur, callos rebozados; y cervelle de canut, un queso fresco con hierbas. Se acompaña con un «pot», una botella de 46 centilitros de Beaujolais o Côtes du Rhône. El mercado cubierto Les Halles de Lyon Paul Bocuse, que lleva el nombre del célebre cocinero, reúne quesos, ostras, embutidos y bombones de primerísima calidad. De postre, la tarta rosa de praliné, la tarte aux pralines. Los restaurantes de Lyon abarcan desde el sencillo bouchon hasta la alta cocina con estrellas.
Fête des Lumières y vida nocturna
Alrededor del 8 de diciembre, Lyon celebra la Fête des Lumières: en origen, los vecinos ponían velas en las ventanas en agradecimiento a la Virgen María; hoy, artistas de la luz transforman fachadas, plazas y parques en obras de arte, y acuden millones de visitantes. Por la noche, la gente se reúne en las orillas del Ródano, en el Vieux Lyon o en la Croix-Rousse.
Cómo moverse y mejor época para viajar
El aeropuerto de Saint-Exupéry (LYS) está a unos 25 kilómetros al este, y el tren rápido Rhônexpress llega en unos 30 minutos a la estación de Part-Dieu. En TGV se llega a París en unas dos horas. Cuatro líneas de metro, tranvías y funiculares conectan los barrios. La mejor época para viajar son la primavera y el otoño; para la fiesta de las luces, diciembre. Desde aquí se pueden hacer excursiones al Beaujolais, a Pérouges o a los Alpes.












